La cuestión es que este árbol tiene las flores preferidas de un picaflor que todos los días lo visita. Siempre con su intenso y rápido aleteo, alimentándose del néctar de los farolitos rojos.

Pero hoy, algo sucedió. El picaflor en uno de sus enérgicos movimientos, chocó con una mariposa. El golpe ha de haber sido fuerte porque la mariposa cayó en círculos hasta el suelo. Allí quedó varios segundos, hasta que por fin logró pararse y luego retomó el vuelo.
Poco después vimos durante muchos minutos, al picaflor parado en una rama.

No se movía, estaba cercano a la ventana, le tomé fotos y allí seguía, como nockeado… me preocupé, ya que nunca se había parado en nuestra planta, siempre está como flotando en el aire de un lado al otro. Allí estaba, con su carita tan tierna, hermoso y pequeño con su largo pico…. inmóvil. Comenzó a mover la cabecita y a mirar para los lados….
Luego de un largo momento…. Batió un poquito sus alas…. al rato nuevamente…. y por fin… salió volando hacia la primer flor… y ya no paró!